Impresión de imágenes en escala de grises de manera neutra
Los profesionales de la impresión saben que reproducir las muestras de color de los clientes puede suponer todo un reto. Pero ¿qué problemas plantea reproducir digitalmente las fotografías en blanco y negro? Analicémoslo con más detalle.
El perfil de la impresora normalmente no debería modificar las imágenes en escala de grises. Si el usuario se basa estrictamente en el perfil, las imágenes en escala de grises RGB producen los mejores resultados. Sin embargo, en la fotografía, un gris “neutro” es subjetivo; las impresiones pueden tener un dominante de color cálido o frío. Además, la mayoría de impresiones contienen negros intensos.
Empezaremos por convertir una imagen RGB o en escala de grises a CMYK. Realizamos la conversión a CMYK en Photoshop, le hacemos el RIP a la imagen, la imprimimos y la comparamos con la muestra. Si vemos alguna diferencia visual apreciable en el dominante cálido o frío que implique corregir el color, imprimimos una carta de escala de grises.
Para producir una carta de escala de grises, crearemos una cuadrícula de valores de escala de grises CMYK, de los dominantes de color cálidos a los fríos, en Illustrator. Con la misma configuración y perfil de RIP, realizamos el RIP de la carta y la imprimimos en el soporte para obtener la impresión final. Ahora comparemos la carta con las imágenes originales. Cuando hayamos encontrado una coincidencia, usamos dichos valores para corregir el color de la imagen CMYK en Photoshop.
Yo prefiero usar la paleta de curvas para ajustar el color. Si arrastramos la curva desde el punto de 100% hacia abajo en cada canal de color, el resto de valores disminuyen en proporción. Podemos medir y ajustar los negros más oscuros con la herramienta cuentagotas hasta conseguir los valores correctos. Compararemos la imagen nueva con la imagen original en escala de grises en la pantalla por si después hubiera que realizar algún ajuste general en el contraste de la imagen.
Si la imagen impresa no tiene los negros intensos de la imagen original, una solución es crear una imagen de relieve en negro. Por ejemplo, creamos una imagen de relieve que incluye solamente la gama de negros del 100% al 75% y hacemos el RIP de este archivo por separado. Al crear una imagen de dos capas, dotamos a los negros intensos de mayor densidad sin que ello afecte a los demás valores en la impresión.
Las imágenes de relieve también son útiles para imprimir sobre sustratos porosos que absorben la tinta, como los tejidos. Éste es un método más preciso que imprimir en el modo de doble pasada, ya que se puede retocar cualquier parte de la imagen según convenga.
Blanco y negro no tiene por qué significar aburrido
Imaginemos que queremos una imagen en blanco y negro neutra y con una gama de contraste dinámica, que luego irá retroiluminada sobre una película translúcida. Para empezar, convertimos la imagen a escala de grises CMYK en Photoshop. Le ajustamos el contraste y la imprimimos.
Quiero que los negros sean más intensos y opacos, pero también tener una buena gama de tono en las zonas más claras. Para conseguirlo, usamos la tinta blanca para dar tono a esas zonas de la impresión.
A continuación creamos una imagen de relieve para las zonas más oscuras y un canal de tinta blanca que rellene las zonas de tono del 25% al 50%. Así conseguimos que el material sea “el más blanco” de los blancos de la imagen final. Al retroiluminar la impresión, la tinta blanca bloquea parte de la luz, lo que crea un sombreado sutil y da más profundidad. La impresión final tiene unos negros más opacos e intensos y una gama de contraste muy dinámica. |